En el año 2008 comenzó un proyecto que marcaría un antes y un después para la Universidad Nacional y para la Región Huetar Norte y Caribe. Un año después, en 2009, el Campus Sarapiquí abrió sus puertas para recibir a las primeras personas que confiaron en este sueño y decidieron iniciar aquí su formación universitaria.
Desde entonces, el camino ha estado lleno de retos, aprendizajes y grandes satisfacciones. Mirar hacia atrás nos permite reconocer todo lo que hemos construido gracias al compromiso de quienes han formado parte de esta historia.
A lo largo de los años hemos despedido a personas que dejaron una huella imborrable y recibido a otras que han llegado con entusiasmo, nuevas ideas y el deseo de seguir fortaleciendo este proyecto común. Cada una ha aportado, desde su experiencia y dedicación, al crecimiento de nuestra comunidad universitaria.
Con esfuerzo, trabajo, humildad, creatividad y vocación de servicio hemos consolidado la primera Sección Regional de la Universidad Nacional. No siempre ha sido un camino sencillo, pero cada desafío nos ha permitido crecer, aprender y reafirmar nuestro compromiso con la excelencia académica y el desarrollo de la región.
Hemos enfrentado momentos de incertidumbre y desafíos importantes, pero también hemos demostrado que el compromiso, la solidaridad, la pasión y el trabajo en equipo son la base que nos impulsa a seguir adelante.
A todas las personas que forman parte de nuestra comunidad universitaria —estudiantes, personal académico, administrativo y visitantes— les damos la más cordial bienvenida. Gracias por ser parte de esta gran familia con sello UNA y con el orgullo de pertenecer al Campus Sarapiquí.
Sean siempre bienvenidas y bienvenidos.
